sábado, 13 de noviembre de 2010

¡Qué día más raro!

Ayer mientras me lavaba los dientes, me dí cuenta de algo que nunca vi. Tenía un diente más corrido y quede sorprendido, en ese momento le grite a mi Mamá para que lo viera, y sí, efectivamente tenía el diente "chueco". Me desesperé, comencé a gritar por todos lados, de tanto que me quede dormido con un espejo en la cama. Al día siguiente me levanté y lo primero que hice fue verme al espejo, y ver el súper diente, pero ahora, empecé a notar que no era tan terrible lo que me había sucedido, me dí cuenta que hay peores cosas de las que me debo preocupar.
El dentista es muy caro, nunca pensé lo fuese. De todos modos, me pondré frenillos, brackets o como les digan. Sólo por un período corto. (Yo y mis historias Freaks)

Ya queda menos para mi cumpleaños, espero que está vez sea todo diferentes a años anteriores. Aunque no lo dudo, ya que este año he conocido a gente muy valiosa.

Adiós.

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